Envíos por WhatsApp: plantillas, permisos y envíos

En Envíos está todo lo que tu panel manda por WhatsApp pasadas las 24 horas, y los envíos a una lista de contactos. Solo lo ve quien administra tu cuenta. Tiene tres pestañas.

Plantillas: escribir pasadas las 24 horas

Pasadas 24 horas desde el último mensaje de una persona, WhatsApp solo deja escribirle con una plantilla que Meta ha aprobado.

Qué avisos salen con plantilla lo eliges tú arriba. De fábrica, los tres de cita (la víspera, el mismo día y «no vino») sí; la conversación a medias y el mensaje de entrada de una etapa, no. Esos dos son comerciales: aunque los marques, solo salen a quien tiene permiso apuntado (pestaña Permisos). Lo que no está marcado, o no tiene su plantilla aprobada, no sale fuera de las 24 horas y se ve: en la agenda, en la tarjeta del embudo y en la revisión diaria. Dentro de las 24 horas sale como siempre.

Crear las de fábrica en Meta crea las plantillas de los avisos en tu cuenta de WhatsApp, con la conexión que ya tiene tu bandeja. No llevan el nombre de la persona ni el tratamiento: lo que llega al móvil se lee en la pantalla bloqueada. Van en el trato de tu asistente; si lo cambias en «Mi asistente», vuelve aquí y crea las del trato nuevo.

Cada etapa del embudo con mensaje de entrada necesita su propia plantilla («Crear su plantilla», en la lista de etapas). Si cambias ese mensaje, hay que crearla otra vez.

Usar una que ya tengo: si ya tienes una plantilla aprobada, la eliges para un aviso. Tiene que ser de la misma clase (de aviso para las citas, comercial para la conversación a medias) y llevar los mismos huecos.

Meta tarda hasta 24 horas en revisar cada una. Comprobar ahora le pide a tu bandeja que traiga cómo están; tarda un poco, así que vuelve a pulsarlo en un par de minutos (el panel también lo mira solo cada diez).

Si sale mal: una plantilla rechazada o pausada sale con el motivo; hasta que crees otra, ese aviso no sale pasadas las 24 horas. A veces Meta le cambia la clase a una plantilla (un aviso que le parece publicidad): entonces deja de servir como aviso y hay que crear otra. Si tu bandeja de WhatsApp es de otro proveedor, el panel no puede crearlas: créalas en el panel de tu proveedor y elígelas con «Usar una que ya tengo».

Meta cobra cada mensaje con plantilla a la cuenta de WhatsApp de tu negocio, no el panel.

Permisos: a quién se le pueden mandar mensajes comerciales

Solo se mandan envíos, conversaciones a medias y mensajes de etapa fuera de las 24 horas a quien tiene permiso apuntado. El permiso lo da la persona o lo declaras tú:

  • En el chat: «Añadir la pregunta» pone en un bot una pregunta de dos botones (Sí / No) justo antes de pasar con tu equipo (o al final, si el bot no pasa con nadie), con el texto para darse de baja. La respuesta queda apuntada con su mensaje como prueba. No cambies las palabras de los botones: lo que no empiece por «sí» cuenta como «no».
  • A tu equipo: busca a la persona y apunta «se lo dijo al equipo», con lo que se le explicó.
  • Lo declara tu negocio: tienes su permiso en papel, en un formulario, o es cliente tuyo de antes. Se puede declarar a una persona o a todos los contactos de una etiqueta (se miran 2.000 por vez; si hay más, sigues desde donde se quedó). Lo que declaras es responsabilidad tuya: queda con quién, cuándo y por qué.

La baja manda siempre. Quien responde BAJA o STOP se da de baja al momento, recibe una contestación y su contacto lleva la etiqueta baja-envios. Desde entonces no le sale nada comercial, tampoco dentro de las 24 horas; los avisos de sus citas sí. Ninguna declaración tuya levanta una baja ni el «no» de quien contestó que no a la pregunta del chat: solo un «sí» nuevo de la propia persona, en el chat o dicho a tu equipo.

Borrar sus permisos (al buscar a alguien) se lleva sus «sí» y sus «no»; si se dio de baja, la baja se queda sin nombre, para no volver a escribirle.

Envíos: un mensaje a una lista

  1. Prepara el envío: un nombre (solo lo ves tú), la bandeja de WhatsApp, las etiquetas de los contactos a los que va y el texto. El texto se convierte en una plantilla comercial que Meta revisa; sin el nombre de la persona y con el pie para darse de baja. No nombres tratamientos ni resultados. También puedes elegir una plantilla comercial que ya tengas aprobada.
  2. Espera a Meta. Cuando la aprueba, el envío pasa solo a «Listo para programar». Si la rechaza, el envío lo dice: cancélalo y prepara otro con otro texto.
  3. Calcula a quién va. Cuenta los contactos de esas etiquetas con teléfono y permiso, sin los de baja ni los que dijeron que no, y sin quien ya recibió otro envío en los últimos días (tus topes). Se miran como mucho 5.000 contactos entre todas las etiquetas. Si hay tarifa puesta, dice un coste aproximado si llegan todos.
  4. Prográmalo: con un cálculo de las últimas 24 horas, escribe el número de personas para confirmar y elige día y hora (o déjalos vacíos y empieza ya).

Mientras sale: solo dentro de tu horario, como mucho las personas al día que marcan tus topes, una por segundo, y antes de cada mensaje se vuelve a mirar el permiso: quien se dé de baja mientras tanto no lo recibe. Quien conteste a un envío llega a tu bandeja; si esa bandeja tiene bot, habla primero con él.

Pausar y Cancelar cortan de verdad, al momento. Lo que quedaba por salir vuelve a la cola si lo pausas, y queda cancelado si lo cancelas. Lo que ya había salido sigue contado como salido: eso no se puede deshacer, porque el mensaje está en el móvil de esa persona.

Cuántas contestaron. Es la única cifra que dice si el envío sirvió: lo que salió, se entregó y se leyó lo cuenta Meta, y ninguna de las tres dice eso. Cuenta a quien te escribe en los siete días siguientes a recibirlo, una vez por persona.

Por persona, debajo del envío, es la lista de qué le pasó a cada una. Se puede filtrar —«solo las que no llegaron»— y va por páginas: antes se enseñaban 500 como mucho y no se decía, así que en un envío grande faltaba gente sin que se notara. Cada fila dice cómo se llama esa persona y lleva a su conversación en la bandeja. Y se puede descargar: el fichero lleva el nombre, pero no lleva teléfonos, a propósito.

El nombre se copia de tu bandeja el día que se prepara el envío, así que los envíos anteriores a esto siguen enseñando solo el número de contacto. Si alguien no tiene nombre en tu bandeja, su fila sale con el número, que es lo que hay: cuando la bandeja no sabe cómo se llama alguien lo llama por su teléfono, y ese número no se guarda aquí ni sale en la descarga.

Reintentar los frenados devuelve a la cola lo que se puede reintentar de verdad: lo que Meta frenó por el tope de esa persona (pasado un día), lo que frenó por ritmo, y lo que frenó tu propio tope cuando ya han pasado sus días. Lo que no se puede, no se toca: una ventana cerrada sigue cerrada, una baja es una baja, y un número sin WhatsApp no lo va a tener por insistir.

Tus topes: cuántas personas al día, cada cuántos días como mucho un envío a la misma persona (mínimo un día: un 0 ahí no relajaba la regla, la apagaba, y es la única que impide escribirle dos veces a la misma persona), y en qué horas. Meta pone sus propios límites encima (empieza en 250 personas distintas al día fuera de las 24 horas y sube a 2.000 al verificar tu empresa).

Si sale mal:

  • Si Meta frena tu número por calidad, o fallan muchos mensajes, el envío se para solo y dice por qué. Míralo antes de Reanudar.
  • «No llegó» porque «Meta lo frenó por el tope de mensajes de esa persona»: Meta limita cuántos mensajes comerciales recibe cada persona. Pasadas 24 horas puedes pulsar Reintentar los frenados por Meta.
  • «No llegó» porque «el envío se cortó mientras salía»: no se sabe si llegó. No se vuelve a mandar para no escribir dos veces: mira su conversación.
  • Cancelar para lo que quedaba por salir. No se puede deshacer.

En Por persona ves qué le pasó a cada una, con su nombre y sin teléfonos. Los envíos se guardan 180 días después de terminar, y el nombre se borra con ellos.