Mis bots: qué son y cómo elegir
Un bot es una conversación preparada: saluda, pregunta lo que necesitas saber y te pasa la persona con los datos ya recogidos. No sustituye a nadie: ahorra las tres preguntas de siempre.
Empezar
En Mis bots tienes plantillas agrupadas por lo que quieres conseguir. Elige la que más se parezca y cámbiala: es más rápido que empezar en blanco, y siempre puedes.
Son cinco, y las cinco traen tres conversaciones de prueba que puedes leer antes de elegir:
- Atención al cliente — da hora con tu agenda, recoge los cambios de cita y contesta dudas con lo que sabe de tu negocio.
- Captación web · con más preguntas — recoge qué busca, su nombre y un teléfono, y pasa al equipo con todo anotado.
- FAQ — Preguntas frecuentes — responde las dudas habituales y, para el resto, contesta con lo que sabe de tu negocio.
- Cualificación de contacto (IA) — tres preguntas cortas para que el equipo llegue a la primera visita sabiendo qué busca.
- Encuesta de satisfacción (NPS) — la nota, el motivo y, a quien no ha salido contento, un teléfono para llamarle.
Si tu bot nació de una plantilla antigua («Solicitud de cita», «Ya soy cliente», «Captación web · corta», «Preguntas frecuentes»), sigue siendo tuyo y no cambia; lo que ya no se ofrece es empezar uno nuevo desde ellas. Para «seguir por tu canal de siempre» está el bloque Sigue por tu canal del editor.
Crear un bot explicando lo que quieres, sin plantilla
Si ninguna plantilla se parece a lo que necesitas, describe el bot con tus palabras y el panel te lo monta. El botón se llama «Cuéntamelo y te lo monto», está en Mis bots (en la pestaña de crear) y solo lo ve quien administra los bots de tu cuenta.
Rellenas lo básico:
- Qué quiere lograr el bot. Es lo único obligatorio. Cuanto más concreto, mejor: «ofrecer el curso de septiembre y apuntar interesados» da mucho mejor resultado que «captar clientes».
- Qué datos debe pedir, marcando casillas: nombre, email, teléfono, qué servicio le interesa, el motivo y una fecha preferida.
- Si quieres que ofrezca huecos de tu agenda.
- Cuándo pasa la conversación con tu equipo. Si lo dejas vacío, al final.
- Algo que nunca deba decir, y algo más que quieras contar (el tono, una promoción, un caso especial). Los dos son opcionales.
Lo que ya sabe no te lo pregunta. Tus servicios, tus precios y tus horarios salen de tu ficha, así que no tienes que volver a escribirlos. Si le falta algo importante te hace como mucho dos preguntas antes de empezar; puedes contestarlas o pulsar Generar igual y las salta.
Lo que recibes
Un borrador, abierto en el editor, con su nombre empezando por «Borrador:». Y tres cosas más:
- No atiende a nadie. Un borrador no está en ninguna bandeja: no contesta hasta que tú lo revises y lo asignes.
- Lo que tuvo que suponer queda escrito en las notas del bot. Si diste poco detalle, ahí está lo que se inventó para rellenar los huecos: es lo primero que conviene mirar.
- Se prueba solo. Recorre el bot como si fuera una persona y te dice cuántos recorridos llegan al final. Si alguno no pasa, te dice cuál y por qué — no lo des por bueno sin abrirlo.
Si sale mal
- «No pude generar el bot: …» El motivo va en el mismo mensaje. Lo más habitual es que tu cuenta haya llegado al tope de gasto de IA del mes: entonces no se genera nada hasta el mes que viene o hasta que te lo suban. Vuelve a intentarlo; lo que escribiste sigue en el formulario.
- «Algún paso no se ha guardado.» Los pasos de tipo «HTTP / API» y «otro bot» solo los configura quien administra el panel, así que si el borrador proponía alguno queda como una pausa vacía. Si los necesitas, pídelos.
- El borrador no se parece a lo que querías. No lo arregles a ciegas: vuelve a contarlo con más detalle y genera otro. Cuesta lo mismo, y los borradores que no uses se borran como cualquier bot.
Sigue siendo tuyo. Un borrador se edita, se duplica y se borra igual que cualquier otro bot: el generador te ahorra la página en blanco, no te ata a nada.
La tarjeta de cada bot
Verás de un vistazo cuántos pasos tiene, cuántas preguntas hace, qué datos recoge, si acaba pasando al equipo y en qué bandejas atiende. El nombre lleva a su ficha, con las cifras de uso.
Dos botones: Editar y Duplicar. Y Borrar en los que no están atendiendo —el que atiende no se puede borrar, para no dejar el chat mudo sin querer.
En la ficha de cada bot, «De qué habla este bot» elige de qué documentos de «Mi asistente» tira: todos los que el bot puede contar, o solo los que marques. Si marcas «Solo estos» sin ninguno, contesta solo con la ficha del negocio.
Tus bandejas
Debajo está la tabla que decide todo:
| Bandeja | Bot que atiende | Conversaciones | Llegan al final | Estado |
|---|
Una bandeja, un bot. No pueden responder dos a la vez, pero puedes usar uno distinto en cada bandeja: uno en la web y otro en WhatsApp.
«Llegan al final» es la cifra que más dice: de las conversaciones que empezó el bot, cuántas lo completaron. Si una bandeja va por debajo del 40 %, ahí hay algo que arreglar.
El interruptor de Estado pausa el bot en esa bandeja: puedes parar el de WhatsApp y dejar el de la web funcionando.